Plaza del Salvador,
donde mi niñez correteaba,
donde sentía el silencio
y la nostalgia.
Callejón de las Tomas as,
donde en el convento
de las monjas de clausura,
cascaras para los animales,
yo le llevaba,
y recibía como premio
galletas y dulces, de gloria,
en el torno yo depositaba,
lo que llevaba, dando la vuelta
mi premio me daban,
contenta y feliz, yo me marchaba,
recuerdo mi niñez con añoranza.
Fuente de un caño,
donde el agua caía,
a mi me saciaba,
fresquita, como un dulce a mi me gustaba,
sentada en el escalón, de mi casa,
un gran Señor se iluminaba,
donde yo rezaba,
le pedía, en silencio,
hasta hacerle llegar con el alma,
mis primeras ilusiones,
allí se guardaban,
y guardo un recuerdo añorado,
de mi niñez bonita , y siempre soñando,
una ventan grande,
donde yo me asomaba, y veía
a sus gentes pasar,
la lluvia a través de su ventana,
recuerdo bonitos añorados,
con Esperanza.
Relato IXX -Un castillo de naipes abatido por un suspiro
-
En el octubre de aquel año, cuando el aire comienza a cargarse de presagios
y la luz se tiñe de un ámbar melancólico, mi caso navegaba por los frío...
Hace 4 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario